Ricardo Serrano, Salta
Ricardo se acercó a la Fundacion en Septiembre de 2003 con la meta de iniciar su proyecto: un taller de “Chapa y Pintura”.
En 6 meses formuló su negocio y para Marzo de 2004 ya estaba aprobado. Con la ayuda recibida de la Fundación, además de comprar las herramientas presupuestadas, compró los materiales necesarios para construir una “cabina de pintura”, la cual diseñó y construyó en forma personal y mediante la cual se ha diferenciado de muchos talleres de Salta al lograr un acabado perfecto y libre de contaminaciones en sus productos. Con el deseo de mejorar su servicio a los clientes, en Febrero de 2006 alquiló un taller con más comodidades que las que tenía originalmente. En el mismo trabajan, actualmente, 7 personas.
Gracias a la ayuda de su mentor, Enrique Romano, y a sus deseos de superación, Ricardo alcanzó en dos años un crecimiento del 307% en su facturación anual.


